El Senado aprobó una nueva Ley que reduce el corte con biocombustibles, al revés de lo que pasa en el resto del mundo. Ir para atrás con el uso de biocombustibles significa un aumento de las emisiones de CO2 en el sector transporte.

Dar marcha atrás con los biocombustibles es un tema de enorme impacto en la ecuación agropecuaria. Afecta a los dos productos fundamentales de la paleta chacarera: el maíz y la soja. El maíz, por lo que implica en la demanda para la elaboración de etanol, con cinco grandes plantas y unas cuantas minidestilerías.

A nivel global, reducir la oferta exportable también impacta, sobre todo en productos como el aceite de soja (materia prima para producir biodiesel), donde la Argentina es formadora de precios. El corte del gasoil con 10% de biodiesel significa un consumo anual de más de un millón de toneladas de aceite de soja. Es la cuarta parte de lo que se exporta. Si se reduce el corte, ese aceite va a exportación, lo que significa más oferta y menores precios.

Pero lo más importante es el significado conceptual. El transporte, en la Argentina, es responsable del 30% de las emisiones. El país se comprometió, en el Acuerdo de París firmado en diciembre de 2015, a un cupo máximo de emisiones por todo concepto. Ir para atrás con el uso de biocombustibles significa un aumento de las emisiones de CO2 en el sector transporte. Para compensar, habría que reducirlo en otras industrias o servicios, donde es mucho más costoso. En otras palabras, no lo vamos a hacer, con lo cual el país quedará expuesto a eventualidades difíciles de ponderar.

El ministro de Medio Ambiente, Juan Cabandié, dialogó con John Kerry, delegado de EEUU en relación a la Cumbre Ambiental y Energética del G20, que se celebra esta semana en Nápoles, donde asistirán ambos. No va a ser muy cómodo defender una eventual marcha atrás en un tema tan sensible. En EEUU acaban de aprobar el uso de Etanol 15% durante todo el año.

En la misma saga, ocurrieron un par de hechos de enorme valor. La mayor automotriz europea y segunda del mundo, VW, anunció que lanza un programa de investigación y desarrollo con sede en Brasil, para impulsar la motorización con biocombustibles.

Y en Europa se anunció también un incremento de casi el 50%, pasando del actual B7 al B10.

Fuente: Clarín