En los sistemas pastoriles de cría y recría, el uso de silo de sorgo dispara la rentabilidad generando mayores kilos de carne por hectárea. En el Congreso Maizar 4.0, el ingeniero Marcelo De León presentó resultados sobre la utilización de silaje de sorgo.

Evaluando el contexto actual, se puede ver que la ganadería continúa afianzándose, manteniendo sus niveles de producción de carne, faena, consumo interno y exportación. A niveles de indicadores como la relación entre el precio del ternero con respeto al novillo, ha pasado a ser 1.2 en lugar del frecuente 1.1, lo que demuestra la mayor demanda y el interés en posicionarse en terneros para la producción de carne y la mayor rentabilidad de la cría.

Esta situación ha impulsado la vuelta de la ganadería en zonas donde la agricultura había tomado mayor protagonismo, e incluso incrementó sistemas mixtos diversificando el riesgo por su aporte de estabilidad de producción, impactando en mayores resultados económicos. Si de seguridad hablamos, es oportuno nombrar al sorgo como uno de los mayores protagonistas; ya que su gran estabilidad y su menor costo de producción colaboran con el incremento de la rentabilidad del sistema productivo ganadero.

En el marco del Congreso Virtual Maizar 4.0, el ingeniero Marcelo De León, de INTA Manfredi, presentó resultados sobre la utilización de silaje de sorgo en diferentes categorías como cría, recría y terminación.

El modelo presentado en el congreso por el ingeniero, muestra un establecimiento de 100 has con alimentación del rodeo exclusivamente a base de sistemas pastoriles. La producción de las pasturas rendían 9.000 kg de ms / ha, con una utilización solamente del 50% de su productividad, la carga era de 1 vientre por hectárea, con índices de parición relativamente bajos del 60% y un peso de destete promedio de 160 kg.

La productividad de este modelo resultaba en 96 kg de carne de ternero por hectárea. Considerando que la tasa de crecimiento promedio de las pasturas en primavera ronda los 50 kg de materia seca por hectárea por día y que cada vaca de cría come alrededor de 10 kg, vemos que queda un importante excedente de pastura de buena calidad sin ser utilizado y es necesario diferir pasturas para el invierno con la consecuente pérdida de calidad. Es por ello que el aumento de carga por hectárea con suplementación con silaje en invierno es una alternativa sumamente exitosa.

Fuente: TodoAgro