Las proyecciones de cosechas cambian al ritmo de las condiciones climáticas en ambos hemisferios. Esto se traduce en precios al alza del complejo sojero y rápidamente se traslada a las cotizaciones locales.

Hacia inicios del año, las primeras proyecciones de diversas fuentes coincidían en un año de recomposición de la producción mundial de la mayoría de los commodities, entre ellos la soja, producto de una mejora sustancial en el área sembrada en los Estados Unidos.

Ello era coincidente con previsiones optimistas para el maíz, también producto de los incrementos en la oferta del principal productor y exportador mundial: Los Estados Unidos.

Sin embargo, las condiciones climáticas poco favorables en el país del norte hacia el inicio del ciclo, con escasas reservas hídricas en los suelos, hicieron dudar de los records proyectados.

Es así que el propio USDA en su informe de julio, sorprendió a todo el mercado con bajas de relevancia en ambos cultivos, respecto de lo oportunamente proyectado, que alcanzaban aproximadamente las 20 mill/ton en cada uno. En maíz por ajuste de la superficie bajo siembra, y en soja por área y rendimientos.

Pero no fue tan así, el clima tendió a estabilizarse con oportunas lluvias en el corazón maicero americano, en pleno desarrollo de ambos cultivos, a tal punto que en su último informe de agosto, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos nuevamente proyecta volúmenes relevantes para ese país, con la consecuente previsión de acumulación de stocks y perspectivas de precios menos optimistas.

No obstante, nada está dicho aún y no llamaría la atención nuevos ajustes, dada la alta variabilidad de las precipitaciones en un año caracterizado como neutral, pero con probabilidades de registros de lluvias por debajo de lo normal.

Por ahora, el cuadro de oferta y demanda de soja en USA se ve mucho más holgado, con una producción que superaría las 120 millones de toneladas, un ritmo de molienda similar al año anterior y unas previsiones de exportación de poroto que alcanzarían un record cercano a las 58 millones de toneladas.

Fuente: Todoagro.com