En Brasil y Argentina, las tareas de recolección de la soja han llegado a su fin, confirmando los volúmenes de producción estimados en las últimas semanas. De esta manera, la mirada de los operadores se dirige hacia el hemisferio norte, particularmente los Estados Unidos que se encuentra terminando de sembrar la oleaginosa. Lo que se espera para ambos mercados, desde la mirada de la BCCBA.

Según destaca el último reporte de mercados agrícolas de la Bolsa de Cereales de Córdoba para el mes de junio, en Brasil, de acuerdo con datos de la CONAB, la producción registró un incremento de 5,4 millones de toneladas respecto al ciclo previo, ubicándose en un récord de 120,4 millones de toneladas. Este aumento en el volumen cosechado se explica, principalmente, por la mayor área sembrada y un leve incremento en los rendimientos como consecuencia del clima favorable y una mayor tecnología aplicada al cultivo.

En Argentina, de acuerdo con el Ministerio de Agricultura de la Nación la producción sería de 50 millones de toneladas, 5,3 millones de toneladas menos que la campaña anterior. La falta de precipitaciones durante el período crítico perjudicó al cultivo y fueron las principales causas del peor desempeño de la oleaginosa en términos de rendimiento. A nivel Mercosur la oferta de soja es de 185,3 millones de toneladas, lo cual representa un aumento intercampaña del 0,9%, convirtiéndose el mayor volumen de la historia.

En Estados Unidos la siembra se encuentra llegando a su fin con una cobertura de la superficie prevista del 93%, 5 puntos porcentuales por encima del promedio de las últimas cinco campañas.

Las importaciones de poroto de soja por parte de China crecerían en dos millones de toneladas respecto al ciclo previo y se ubicarían en un nivel récord a pesar de la desaceleración económica como consecuencia del COVID-19. En la última semana, se declararon compras por 390.000 toneladas para entregar durante la nueva campaña comercial estadounidense 2020/21 que comienza el 1 de setiembre. Estas compras anticipadas se vinculan al temor del Gobierno chino por escasez de la oleaginosa si Estados Unidos y Brasil debieran cerrar sus puertos producto de la pandemia. En una primera instancia ya tienen la oferta de Brasil prácticamente comprada y ahora sus compras están virando al país del norte.

Fuente: Agritotal.com