Mientras los productores de la zona agrícola núcleo aguardan que se cumplan los pronósticos de lluvias para los próximos días, que permitirían aportar humedad a suelos con bajas reservas, la siembra de maíz en esa región registra un atraso justamente por el déficit hídrico.

La situación más complicada se observa en amplias áreas del sudeste de Córdoba. Según contó Cristian Russo, de la Bolsa de Comercio de Rosario, en el departamento Marcos Juárez, por ejemplo, la siembra de maíz de fecha temprana, tiene un avance del 50 a 60% cuando ya debería estar cerca del 90%. “Está demorada en toda la región; se está esperando ver qué pasa con estas lluvias. Esta semana puede ser la última oportunidad para la siembra (de maíz temprano)”, explicó el analista. Precisó que falta sembrar 330 mil hectáreas en la región y solo quedan diez días para esta siembra temprana.

“La ventana de siembra se estrecha y sembrar tarde implica correr la floración a enero, aumentando el riesgo de producción. Si no llueve en la próxima semana, se va a pasar a maíz tardío o directamente a soja”, afirmó.

La fecha óptima para la siembra temprana en la región va desde septiembre hasta mediados del actual. Con esta ventana se trata de escapar a la época de fines de diciembre a principios de enero donde las precipitaciones suelen ser más escasas. Por ello, en la región las siembras que se cortan ahora se retoman avanzado noviembre para lo que se denominan siembras tardías.

La situación en Córdoba contrasta con la mejora de la humedad, en algunos lugares con exceso, en Buenos Aires. A nivel país, en tanto, la siembra de maíz muestra un leve retraso con respecto a igual fecha del año pasado: está en un 19,5% del área prevista (5,8 millones de hectáreas para grano comercial) versus 21,7% para esta época de 2017.

Fuente: La Nación