La ganadería enfrenta un doble desafío. Por un lado, una campaña sistemática que pretende demostrar que se trata de una actividad dañina para el ambiente. Y, por otra, una nueva estructura de proteccionismo arancelario ambiental que pretende imponer la Unión Europa como nuevo estándar global.

Pero en el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) creen que en la actual coyuntura existe una oportunidad si la misma, claro, se sabe y puede aprovechar. “Para el productor la ganadería es más que un trabajo, es un estilo de vida en el que lleva muy presente el cuidado del ambiente y del ecosistema”, indicó Juan José Grigera Naón, presidente del instituto.

“Por supuesto que no negamos que hay que revisar cosas, pero frente a una serie de cuestionamientos ambientales aclaramos que las emisiones de (gases de efecto invernadero de) la ganadería nacional sólo representan el 0,15 % de las emisiones totales del planeta”, apuntó Naón durante un seminario en formato virtual en el cual se mostraron los resultados de un estudio que la entidad encargó a la Red de Seguridad Alimentaria del CONICET.

En estudio reunió a 45 científicos argentinos que relevaron la situación actual de la sostenibilidad de la ganadería argentina para poner en blanco sobre negro qué es lo que el sector de ganados y carnes está haciendo bien y dónde tiene que mejorar.

“El relevamiento actual que encargamos a la Red de Seguridad Alimentaria del Conicet involucra investigadores nacionales, provinciales y otras instituciones como el INTI y el INTA, los cuales analizan diversos temas tales como impacto ambiental, efluentes, gases de efecto invernadero (GEI), entre otros”, aclaró Grigera Naón y agregó que “lo que queremos reflejar es que la ganadería no es parte del problema, sino parte de la solución”.

Temas como la huella hídrica, la huella de agua, la huella de carbono, la emisión de GEI, el cuidado ambiental y la sustentabilidad como atributo de calidad cruzan las más de 50 páginas del informe, en el cual se expone que la Argentina está en línea con lo exigido en el Acuerdo de París, firmado por 174 países más la Unión Europea, en el cual se establece el compromiso de reducir sus emisiones de GEI.

Fuente: Agroparlamento.com