En las últimas semanas hemos estado viendo una parcial recuperación del valor de la vaca luego de casi dos meses de abrupta caída. Aun con tibias señales desde el mercado externo, la industria ha comenzado a afirmar el paso en las compras ante una oferta ya bastante limitada.

Con China dando señales de un paulatino relajamiento en las medidas de control del Covid necesarios para dar oxígeno a su economía, el mercado se prepara para una potencial reaparición de los compradores, una vez digeridos los elevados volúmenes carne que, se estima, aun acumulan los canales de distribución local.

Sin embargo, estacionalmente no son tiempos de abundante oferta de vaca flaca, más allá de la prolongada salida que ha generado la seca.

En los primeros 10 meses del año, la faena de vacas fue de casi 2,06 millones cabezas, un volumen significativamente superior al registrado en igual período del año pasado, con 1,8 millones de cabezas. Si bien el año pasado la faena de vacas se vio fuertemente afectada por el cepo impuesto a la exportación, en la comparativa histórica el 2022 también se encuentra dentro de los años de mayor faena de vacas, solo superado por los registros de los años 2008/09 y 2018/19, con promedios que alcanzaron los 2,6 y 2,2 millones de cabezas, respectivamente.

Al analizar la evolución del stock de vacas en los últimos 15 años en relación a la faena, dentro de parámetros normales de mortandad y reposición, podríamos decir que la tasa de extracción de equilibrio para los primeros 10 meses del año se ubicaría en torno a los 8 puntos porcentuales. Esto significa que el ritmo en que se está faenando este año, a priori, no sería neutral para el stock que se contará a fin de año. Por contrario, podría significar una nueva reducción de la cantidad de vacas.

Si analizamos ese ritmo de esos envíos a faena a lo largo del año, vemos que este año se produjo cierto adelantamiento de los descartes respecto del patrón de años anteriores, siempre medidos en relación al stock inicial. En efecto, el dato de octubre refleja una baja más pronunciada respecto de la curva promedio, probablemente también influenciado por la baja de valores registrada en el mercado.

Fuente: BCR News